jueves, 22 de diciembre de 2016

Detectives literarios

¿Alguna vez, de pequeño, has querido ser detective? Probablemente sí. En este primer proyecto del curso, los alumnos hemos tenido la oportunidad. Pero no como detectives normales.

Cada grupo fue asignado con un tema: aire, fuego, tierra o agua. En nuestro caso, nos tocó el fuego. La actividad solo acababa de empezar. Nos fuimos directamente al blog Literatura Multimedia en busca de las pistas del elemento correspondiente. Cada uno de los siete escogimos una pista, pistas que nos llevaban a encontrar un poema relacionado con el fuego; lo pasional, lo maravilloso... Tras una incesante búsqueda, dimos con los textos que nos correspondían a cada uno. 
He de decir que tuve bastante suerte; en mi caso, me topé con el Conjuro a Plutón de La Celestina, que habla de los hechizos y pociones, y las maldiciones que echa Celestina a Plutón, con el fin de que Melibea acabe rendida a los pies de Calisto.
Realizamos un comentario a fondo del texto, indicando localización, tema, resumen, estructura...

Una vez finalizado, era nuestro turno. Nos pusimos manos a la obra para elaborar siete pistas que llevaban a poemas recónditos relacionados con la pasión, con el fin de que fueran otros esta vez quienes encontraran nuestros poemas.

Con todo esto, hemos realizado una presentación, recogiendo los textos en una Antología Literaria, junto con un Elevator Pitch para convencer al público de lo maravillosa que es nuestra Antología, y por qué no puedes escaparte sin leerla.

Ha sido, en general, un proyecto curioso para introducirnos de lleno en la literatura, que nos ha hecho ameno el arduo trabajo de estudiar de memoria las características de la misma y demás temario relacionado.
Mediante la interacción de los alumnos con el propio tema se desarrollan otras capacidades y se absorbe la información de una forma diferente, haciendo que los alumnos progresen sin sentarse horas frente a los apuntes. Una tarea entretenida, con su debida dificultad pero con una meta conseguida; introducirnos en la literatura.




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La Edad Media es un período histórico comprendido entre el siglo V y el siglo XV. Empieza el año 476 con la caída del Imperio romano del Occidente y finaliza en el año 1492 con el descubrimiento de América. 

Fue un periodo de conflictos y problemas. Las invasiones y la progresiva decadencia de la Europa Occidental supusieron una disminución de los nacimientos y un aumento de los muertos. Las causas eran sobre todo epidemias (la peste negra), que dejaban destrozos en la población. Hacia el año 1000 esta situación comenzó a cambiar y se produjo un aumento progresivo de la población tanto a las ciudades como al campo. Las invasiones se habían acabado y había disminuido mucho la inseguridad. Se mejoró en agricultura y en comercio.

A la Edad Media, la Europa occidental se implantó un sistema político, económico y social conocido como el feudalismo. Los monarcas no eran capaces de defender el territorio y daban las tierras a los señores feudales y nobles. Los campesinos vivían atemorizados por las guerras y las invasiones. Su máxima preocupación era sobrevivir.



Encontramos tres grandes géneros literarios cultivados en la Edad Media:
  • Lírica: caracterizada por presentar la realidad desde el punto de vista del sujeto. Se muestra una visión íntima y personal del ser humano y en ellos el poeta habitualmente expresa sus sentimientos, pensamientos... Predomina la primera persona y la actitud subjetiva del narrador. El verso es la modalidad de expresión por excelencia.
    • Géneros mayores: canción, himno, oda, elegía, égloga, sátira
    • Géneros menores: madrigal, letrilla
  • Épica o narrativa: caracterizada por presentar una realidad ficticia o realidad representada (mundo de ficción) como si fuese el mundo exterior u objetivo. El autor describe personas, situaciones, relata acciones y acontecimientos sucedidos en tiempos y espacios diversos, hace hablar a los personajes... Encontramos varios narradores: omnisciente, testigo, primera persona o epistolar.
    • Géneros narrativos en verso: epopeya, poema épico, romance
    • Géneros narrativos en prosa: novela (bizantina, caballeresca y cortesana, sentimental, pastoril, morisca, picaresca...)
    • Géneros narrativos menores: leyenda y fábula
  • Dramática: el autor cede la palabra a los personajes de la ficción para que ellos mismos desarrollen sus conflictos entre el espectador o lector. Se presentan conflictos generados por interrelaciones los personajes que dialogan entre sí y actúan en unidades de tiempo.

El mester de clerecía y el mester de juglaría comparten varias similitudes:

Ambos cultivan la narrativa en verso conviviendo durante el siglo XIII.  En ambos se tratan los ideales caballerescos y religiosos en las obras, y hablan de la fe y el cristianismo.
y ambos poemas eran versos compuestos divididos por dos hemistiquios separados por una pausa central o cesura. Los clérigos incluyeron también elementos del lenguaje popular, coloquial, campesino y referencias fijándose en el éxito de los juglares.

También encontramos diferencias entre los mesteres:

La transmisión del mester de clerecía era escrita; utilizaban los versos alejandrinos, usando como estrofa principal la cuaderna vía: la rima era consonante. Por otro lado, la métrica de los juglares se transmitía oralmente, por lo que los versos eran irregulares formando tiradas épicas con rima asonante.
Los clérigos utilizaban un estilo culto, artístico, con cultismos léxicos y sintácticos, y los juglares mostraban realismo, sencillez y claridad en sus versos.
La intención de los textos del mester de clerecía en didáctica: querían educar al pueblo en la fe, transmitir una enseñanza moral y religiosa. Por otro lado, los juglares intentaban entretener al público con sus canciones


El Cantar del Mío Cid es un cantar de gesta conocido por ser la primera manifestación épica en lengua castellana. Ha llegado hasta nosotros gracias a una copia manuscrita de 3.730 versos, realizada por Per Abbat. El mismo solo copió la obra, ya que se considera anónima. Relata las hazañas heroicas inspiradas en los últimos años de la vida del caballero Rodrigo Díaz el Cid Campeador.
Se compone de tres cantares:
  • Cantar primero: El destierro: el Cid es acusado por algunos envidiosos de haberse guardado parte de los tributos de los reyes moros de Andalucía y es desterrado por el rey Alfonso. Decide partir de Vivar hacia Burgos.  Martín Antolinez le da refugio. Deja a su esposa y a sus hijas y hace suya la región de Barcelona.
  • Cantar segundo: Las bodas de las hijas del Cid: El Cid marcha a Valencia, la conquista, y solicita que Doña Jimena y sus hijas lo acompañen. El rey perdona al Cid y deja salir a su familia. En Valencia se celebran las bodas de las hijas.
  • Cantar tercero: La afrenta de Corpes. Los infantes de Carrión dan muestra de cobardía frente a los guerreros del Cid, son objeto de burla y deciden vengarse. Estos maltratan y abandonan a sus esposas. El Cid se entera y pide justicia.

Los Milagros de Nuestra Señora es un mester de clerecía perteneciente a la literatura de la Edad Media. Su autor fue Gonzalo de Berceo, un clérigo del monasterio de San Millán. Las obras tienen como propósito enseñar y difundir a los santos que habían tenido relación con este monasterio. Es una colección de 25 relatos (milagros) cuya intención es despertar en los cristianos su devoción hacia la virgen María dentro de la corriente espiritual. 
Podemos encontrarnos tres tipos de milagros dentro del mester:
  • En los que María premia o castiga a los hombres
  • En los que la Virgen perdona y logra salvar de la condenación a sus devotos
  • En los que los personajes sufren una crisis espiritual y María les ayuda a solucionar el conflicto

El Libro de Buen Amor fue escrito por Juan Ruiz, Arcipreste de Hita en plena Edad Media española. Fundamentalmente, es un catálogo de artes amorosas que posee la supuesta intención de evitar el "loco amor" (el que se fundamenta en las pasiones) y promover el "buen amor" (el que respeta las convenciones morales). No obstante, la interpretación del texto la da el lector, es de ''obra abierta''.


El Conde Lucanor, escrito por Don Juan Manuel, es una obra que narra la historia de un conde, un hombre bueno y honrado que siempre busca el bienestar de su pueblo. Su consejero le narra historias, fábulas y cuentos con una moraleja final que debe descubrir el conde. Cada historia cuenta con diferentes personajes en diferentes tiempos y lugares. Historias crueles, divinas, bonitas, absurdas, pero que logran que el conde asimile muchas cosas y crezca en su vida moral y espiritual.


La lírica tradicional data del siglo X y se traduce oralmente. Son versos breves y con un lenguaje sencillo, cuyos autores son desconocidos o han sido olvidados con el paso de los años. Muchos poetas del renacimiento mezclaron sus versos con los de esta lírica.
El género más representativo es el romance y comenzó con las jarchas. Encontramos varios temas principales:
  • Amor
  • Trabajo
  • Burlesco
  • Patriótico
  • Pícaro
  • Humorístico
  • Religioso
En cambio, en la lírica culta, los autores no son desconocidos. Estos son más refinados y transmiten los versos por escrito. Comenzó en el siglo XV, y es común encontrar sonetos en la mayoría de ella. Posee una métrica especialmente complicada en comparación con la lírica tradicional. Las obras más reconocidas de la lírica culta son el Cancionero de Baena y el de Stúñiga.
No se considera de un carácter tan íntimo como la tradicional, sino más social y cercana a todo tipo de público. A menudo la encontramos en forma de canción, manifestando el amor profano y con una relación con la Iglesia. También se juega con la ambigüedad.
Encontramos varios temas principales:
  • Religioso
  • Moral
  • Amor cortés
  • Político

El romancero es un conjunto de composiciones o poemas anónimos de carácter épico o épico-lírico. Fueron compuestos en los siglo XIV y XV, para ser cantados acompañados de un instrumento o recitados utilizando el mismo. Comúnmente, representan una estructura muy simple: un número indefinido de versos que riman con asonancia los pares dejando libres los impares.
Muchos romances pertenecientes a dichas composiciones han podido ser conservadas gracias a coleccionistas contemporáneos que las compraban en las ferias en forma de pliegos. Con ellas, realizaban a mano lo que llamamos cancioneros de romances. 


Finalmente, en el siglo XV destacan tres poetas cultos:
  • El marqués de Santillana, famoso por sus serranillas de inspiración popular.
  • Juan de Mena, cuya principal obra es el Laberinto de Fortuna.
  • Jorge Manrique, cuya obra más conocida son las Coplas a la muerte de su padre

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