domingo, 1 de noviembre de 2015

Microrrelato de terror

Un paso, un espejo. Un espejo, un recuerdo doloroso. El patrón no variaba y el negro se extendía a su alrededor. Un último espejo lo invitó a terminar ese sufrimiento, con su tenue luz blanca. Se dejó guiar, alcanzó a rozarla con los dedos, para justo después hundirse en la oscuridad más profunda.

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