martes, 10 de noviembre de 2015

Comentario de texto: 'La naranja mecánica'



Tema: El texto trata sobre la violencia y el vandalismo realizado por menores, ya considerado una realidad cotidiana.



Resumen: Diez menores han sido sancionados por humillar a una compañera, deficiente mental, para hacer uso de las imágenes por Internet, en Nervión, Sevilla. También, en Tomares unos adolescentes hacieron arder un coche para grabar el resultado como diversión. En diversas ciudades del país se han registrado casos similares, y este fenómeno de agresión gratuita por los jóvenes recuerda a la conocida película de La naranja mecánica. Esta ficción ya es una realidad. Los fenómenos suelen producirse para reafirmar la pertenencia a pandillas, o como simple pasatiempo. Lo más grave llega a ser la pérdida de educación y de valores morales. La educación es crucial y no podemos estancarnos en las 'niñeras electrónicas'.



Estructura: El texto tiene una estructura inductiva; la conclusión coincide con la tesis, formulada al final. Esta se refiere a la importancia de la educación por encima del resto de valores. La introducción aparece en el principio, y consta de las diez primeras líneas. Comienza con ejemplos de dos casos de violencia en adolescentes, ambos ocurridos en Sevilla. Luego, concreta con otro caso con un país, Gran Bretaña. La argumentación ocupa la mayor parte del texto, y va desde la sexta línea -justo después de la introducción- hasta casi el final. En ella razona la tesis con ejemplos, entre ellos casos similares que se dan en otras ciudades, y la realidad que podemos comparar con La naranja mecánica, la película. Finalmente, localizamos la conclusión en las últimas cinco líneas, en las que cambia de tema respecto a lo tratado anteriormente. Coincide con la tesis, situada en las últimas líneas, en la que habla de la importancia de la educación y de que no podemos quedarnos en los aparatos electrónicos que nos hacen de niñera.



Comentario crítico: Ha aparecido en el Diario de Sevilla el 16 de febrero de 2006. Es un texto periodístico argumentativo de opinión, en el subgénero de opinión de editorial, ya que se expresa la opinión del periódico sobre un tema de actualidad. 




Con la introducción, el autor nos hace ver algo más a fondo en comparación con el resto del texto dos ejemplos de situaciones de violencia o vandalismo por adolescentes. Ambos casos han sucedido en Sevilla. En otras ciudades e incluso países como Gran Bretaña ha sido necesario imponer una ley antivandálica. El texto habla de un tema actual hasta la fecha, y los argumentos que expone, la mayoría ejemplos de casos reales son claros. Estos actos forman parte de la vida real, tanto que se comparan con el famoso largometraje de La naranja mecánica. Las agresiones que causadas son, en la mayoría de los casos, contra los más débiles y de esta forma considerados inferiores por los agresores, que los atacan por pura diversión o para ganarse un respeto dentro de la pandilla. A diario estos mensajes violentos suceden sin nosotros apenas notarlo, simbolizantes de la pérdida de valores educativos y morales. Con la cantidad de tecnología con la que actualmente contamos, estamos quedándonos estancados en la televisión y los videojuegos -que no nos aportan dichos valores- conocidos como las niñeras electrónicas.




Es curioso que los dos ejemplos citados por el anónimo autor hayan ocurrido en la ciudad de Sevilla, mi ciudad. Eso me hace ver que también abunda este tipo de violencia o salvajismo, porque es un acto salvaje. 



Rociar un coche con gasolina para luego prenderle fuego y ver como arde. Qué tenemos, ¿diez años? Si quieres ver las llamas de un coche en Internet tienes de todo, lo que no necesitas es estropear el coche de probablemente un desconocido con la mala suerte de haberse topado con unos cuantos descerebrados con ganas de hacer el payaso. Como adolescente madura que me considero no consigo comprender como temas serios como este, y no sólo refiriéndonos al coche, sino también al bullying hacia compañeros con discapacidades o deficiencias mentales, pueden ser una chufla para algunos. 





Lo que los adolescentes de este tipo a menudo demuestran es cobardía. Las agresiones suelen producirse en grupo y hacía las personas más 'indefensas' o consideradas inferiores por ellos. Atacar a alguien inocente que seguramente nada quiera ver contigo es totalmente guay e insuperable. ¡Venga, dejémosle venir a tirar contenedores con nosotros! ¿De verdad la cosa funciona así?



A parte de estar demostrando cobardía también dejan ver su nivel de educación. Está claro que una persona con unos mínimos valores no haría cosas así. Las bromas y tonterías las hacemos todos y no necesitas ser un sieso tampoco, pero hablamos de temas más graves. Para evitar confusiones.

La educación y la moralidad de una persona se miden por sus acciones y los valores que previamente le hayan inculcado. Dejan ver mucho de ella. Los actos vandálicos tan extendidos son vulgares y nos hacen darnos cuenta de que quiénesquiera que hayan hecho tal cosa no tiene muchos dedos de frente.


Por ello mismo debemos tener un mínimo nivel de educación; muchas personas argumentan que con la llegada de las nuevas tecnologías el nivel de enseñanza ha bajado en picado, y que una pantalla no nos ayuda en absoluto sino al contrario, nos ciega y nos saca del mundo real. Las tecnologías han supuesto un grandísimo avance para la sociedad y sería incorrecto generalizarlas como innecesarias o poco éticas, debido a la gran ayuda que nos proporcionan. 



Sí es cierto que muchos niños a temprana edad ya están acostumbrados a vivir rodeados de móviles y televisión. Sí, pueden aprender con los programas educativos, pero se debe encontrar un término medio entre el vicio y el aislamiento hacia los aparatos electrónicos. De esta forma todos avanzaríamos más y con nosotros la sociedad.



Los extremos nunca son buenos, a excepción de la buena educación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario